Por Manu Fraga, consultor SEO y diseñador web
Antes de contratar SEO, pregunta qué resultados espera conseguir y en qué plazo, cómo lo va a medir, qué cambios hará en tu web y cómo te los contará, y si sigue las directrices de Google. Son preguntas que la propia Google recomienda hacer y, en mi opinión, las respuestas te dicen más que la propuesta comercial.
Google tiene una página entera sobre esto, «¿Necesitas un especialista en SEO?», actualizada en junio de 2026. La uso como base y le añado lo que miraría yo como cliente. Cuando algo es criterio mío y no de Google, lo digo.
Primero: ¿necesitas contratar a alguien?
Google no da por hecho que sí. Su respuesta para un negocio pequeño es directa: «Si diriges una pequeña empresa local, probablemente puedas hacer la mayor parte del trabajo por tu cuenta», empezando por su guía de SEO para principiantes.
Y añade algo que me parece lo más útil de toda la página: aunque al final contrates a alguien, conviene que conozcas esas técnicas, porque así sabrás si te proponen algo no recomendado o directamente desaconsejado.
Mi criterio: tiene sentido contratar cuando no tienes tiempo para hacerlo con constancia, cuando vendes en toda España y compites con empresas que sí invierten, o cuando vas a cambiar de web. Google señala justo ese último caso como «un buen momento» para contratar: cuando vas a cambiar el diseño o publicar una web nueva, «cuanto antes, mejor».
Las preguntas que Google recomienda hacer
Google propone entrevistar a quien vayas a contratar. Copio sus preguntas y te cuento qué escucharía yo en cada respuesta:
- «¿Puedes mostrarme ejemplos de tu trabajo y darme a conocer la experiencia de tus clientes?» Busco casos concretos, con la web a la vista. Si todo es confidencial, pido al menos hablar con alguien que haya trabajado con esa persona.
- «¿Sigues las Directrices básicas de la Búsqueda de Google (conocidas anteriormente como «directrices para webmasters»)?» La respuesta tiene que ser sí, y quien te la dé debería poder explicarte qué significa sin tecnicismos.
- «¿Qué tipo de resultados esperas obtener y en qué plazo de tiempo? ¿Cómo mides el rendimiento de los sitios web?» Es la pregunta clave. Una respuesta seria habla de lo que se va a medir (búsquedas, clics, contactos) y de dónde se mide. Una respuesta que promete una posición concreta en una fecha concreta es la señal de alarma que verás más abajo.
- «¿Qué experiencia tienes en el sector en el que opera mi empresa?» No hace falta haber trabajado en tu sector, pero sí entender cómo te buscan tus clientes.
- «¿Qué experiencia tienes en el país y la ciudad en los que opera mi empresa?» Importa más si vendes en una zona concreta que si vendes en toda España.
- «¿Qué experiencia tienes en el desarrollo de sitios web internacionales?» Solo si vendes fuera.
- «¿Cuánto tiempo hace que te dedicas a esto?»
- «¿De qué manera estaríamos en contacto? ¿Me informarás de todos los cambios que hagas en mi sitio […]?» Para mí, esta decide. Si no te van a contar qué tocan en tu web, no sabes qué estás pagando.
Lo que un buen SEO debería preguntarte a ti
Google le da la vuelta a la entrevista, y me parece la mejor prueba: comprueba si el especialista está interesado en ti y en tu empresa. «Si no es así, busca a alguien que sí lo esté».
Según Google, debería preguntarte qué hace única a tu empresa, quiénes son tus competidores, cómo pueden ayudarte los resultados de búsqueda y cómo te encuentran tus clientes.
Añado yo dos más que haría en una primera llamada: qué servicio te deja más margen, porque no todas las búsquedas valen lo mismo, y qué pasa hoy cuando un cliente te encuentra en Google, es decir, si llama, escribe o se va. Si en la primera conversación nadie te pregunta nada de esto y la propuesta llega igual, para mí es una plantilla.
Señales de alarma, según Google
Esta parte la cito tal cual porque no hay forma más clara de decirlo. Google pide desconfiar de quien:
- Garantiza posiciones. «Nadie puede asegurarte el primer puesto en los resultados de Google.» Y desconfía también de quien diga tener una «relación especial» con Google o un sistema de «envío prioritario».
- Te escribe sin que lo pidas. Google cuenta que hasta a ellos les llegan correos del tipo «Hemos visitado su sitio y hemos comprobado que no está incluido en los principales buscadores…».
- No explica lo que hace. «Desconfía de cualquier empresa que intente ocultarte algo o que no explique claramente sus intenciones.» Si tiene acceso a tu servidor, «te debe explicar todos los cambios que va a hacer».
- Te pide enlazar a su web. «Nunca se te debería pedir que enlaces tu sitio con el del especialista en SEO.»
- Habla de esquemas de enlaces o de enviar tu web a miles de buscadores. Google dice que, por lo general, son medidas sin utilidad para el posicionamiento.
Hay una frase de esa página que conviene tener presente antes de firmar: «En última instancia, eres el responsable de las acciones de las empresas que contratas». Si un SEO crea contenido engañoso o falso en tu nombre, Google avisa de que puede retirar todo tu sitio de su índice. Las prácticas que lo provocan están en sus políticas de spam.
Dos aclaraciones sobre anuncios e IA
Pagar anuncios no te sube en orgánico. Google lo dice en la misma página: «Anunciarse en Google no influye en la presencia de tu sitio en los resultados de búsqueda» y Google «nunca acepta dinero» por incluir o posicionar webs en sus resultados. Si alguien te vende anuncios como parte del SEO, son dos servicios distintos y conviene que se presupuesten por separado. Esto último es criterio mío.
El SEO para IA también se puede comprobar. Google incluye la «optimización para la IA generativa» entre los servicios que puede ofrecer un SEO, y plantea una pregunta para filtrar: si te asesoran sobre optimización para experiencias de IA («AEO» o «GEO»), ¿está en consonancia con las directrices oficiales de Google sobre la optimización para las funciones de IA generativa? Su guía de funciones de IA dice, entre otras cosas, que no hacen falta archivos especiales ni datos estructurados especiales para aparecer en los resúmenes de IA de Google. Para ChatGPT y Perplexity, sus propias documentaciones (OpenAI y Perplexity) explican qué rastreadores hay que dejar pasar; lo conté en cómo aparecer en ChatGPT si tu empresa vende en toda España.
Antes de firmar: accesos y referencias
Dos pasos prácticos que Google recomienda y que yo no me saltaría:
- Pide referencias. Google sugiere preguntar a clientes anteriores si el servicio les resultó útil, si fue fácil trabajar con esa persona y si consiguió resultados positivos.
- Da accesos por fases. Si empieza con una auditoría, Google pide dar solo acceso de lectura a Search Console. En la ayuda de Search Console sobre permisos verás los niveles: propietario, usuario con acceso total y usuario con acceso restringido. Mi criterio: la propiedad de Search Console, de Analytics y del dominio, siempre a tu nombre. Al SEO se le añade como usuario, y se le quita cuando termina.
Y una última comprobación de criterio propio: que el contrato diga qué se entrega cada mes, cómo se mide y cómo se termina. Si eso no está por escrito, la conversación de dentro de seis meses va a ser sobre opiniones.
Si estás en ese punto, en mi página de consultor SEO explico cómo trabajo. Y si quieres una primera foto de cómo te ve la IA antes de hablar con nadie, puedes hacer el test gratuito «¿Te recomienda ChatGPT?».
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Escrito por Manu Fraga
Soy consultor SEO y diseñador web en A Coruña. Trabajé más de 10 años en agencias de publicidad y marketing y hoy ayudo a negocios de toda España a que los encuentren en Google.