Por Manu Fraga, consultor SEO y diseñador web
La ficha de producto es la página donde se decide la compra, y también la que más se descuida en muchas tiendas online: el título que puso el proveedor, la descripción copiada del catálogo del fabricante y unas fotos llamadas IMG_0045.jpg. Con eso Google tiene poco que entender y el cliente tiene pocas razones para comprarte a ti y no a otra tienda.
En este artículo te cuento cómo escribo y reviso las fichas de producto cuando trabajo el SEO de una tienda online, del título a los productos agotados. Si buscas la visión completa (arquitectura, categorías, SEO técnico y herramientas), la tienes en mi guía de estrategia SEO para ecommerce.
Qué tiene que conseguir una buena ficha de producto
Una ficha de producto tiene dos trabajos: decirle a Google sin ambigüedad qué producto es (tipo, marca, modelo y lo que lo diferencia) y resolver las dudas que el cliente tiene justo antes de pagar. Casi siempre coinciden, porque lo que el cliente se pregunta delante de la ficha es lo mismo que escribe en Google antes de llegar a tu tienda, por ejemplo «zapatillas de trail impermeables para pie ancho».
El título del producto: claro antes que creativo
El título (el H1 de la ficha) es la señal más fuerte que tienes. Mi regla es sencilla: que alguien que no conoce tu marca sepa qué es el producto solo con leerlo.
- Tipo de producto primero: «Lámpara de sobremesa Aurora de cerámica blanca» dice mucho más que «Aurora».
- Marca y modelo cuando la gente los busca, que en productos de marca conocida es lo habitual.
- El atributo que diferencia: material, medida, capacidad o uso. Lo que haría que alguien eligiera este producto y no el de al lado.
- Sin relleno: repetir la palabra clave tres veces o meter «barato» y «oferta» en todos los títulos no ayuda y queda poco serio.
Para elegir cómo nombrar los productos, mira cómo los busca la gente (te lo explico en cómo planificar palabras clave para SEO). La meta descripción no posiciona por sí sola, pero influye en el clic: úsala para decir qué es el producto y qué lo diferencia.
Descripciones propias frente a las del fabricante
Copiar la descripción del fabricante es lo más rápido, y lo entiendo: con cientos de referencias nadie tiene tiempo de escribir todo. El problema es que ese mismo texto aparece en muchas otras tiendas. No es una penalización como tal, pero Google suele quedarse con una de las versiones para mostrarla, y no hay ningún motivo para que sea la tuya si no aportas nada distinto.
Cuando escribo una descripción propia sigo este orden:
- Para quién es y qué problema resuelve, en dos o tres frases y con las palabras que usaría el cliente.
- Cómo es: material, estilo, ajuste, medidas y uso. Si es ropa, cómo queda; si es un aparato, qué necesitas para usarlo.
- Ficha técnica en lista, fiel a los datos del fabricante. Aquí sí puedes partir de su información, porque son datos y no texto de venta.
- Dudas frecuentes: compatibilidad, cuidados, qué incluye la caja, cómo elegir talla.
Si el catálogo es grande, no hace falta reescribirlo todo de golpe. Empieza por los productos que más vendes y por los que ya reciben impresiones en Search Console, y en el resto deja al menos un párrafo propio además de la ficha técnica.
Fotos y texto alternativo
En una tienda online la foto hace el trabajo del dependiente. Para el SEO y para el cliente, esto es lo que reviso:
- Fotos propias cuando sea posible, con varias vistas, detalle del material, el producto en uso y alguna referencia de tamaño.
- Nombre de archivo descriptivo: «lampara-sobremesa-ceramica-blanca.jpg» y no «IMG_0045.jpg».
- Texto alternativo (alt) que describa lo que se ve: «Mochila de cuero marrón abierta con un portátil dentro». El alt sirve para la accesibilidad y para que Google entienda la imagen; no es un sitio para amontonar palabras clave.
- Peso controlado: comprime las imágenes, usa formatos como WebP y sírvelas al tamaño en que se muestran. Una ficha que tarda en cargar en el móvil pierde clientes antes de que vean el producto.
Opiniones de clientes
Las opiniones son contenido que no tienes que escribir tú, con el lenguaje real de quien ha comprado y resolviendo dudas que a ti quizá no se te habrían ocurrido. Por eso merece la pena trabajarlas:
- Pide la opinión después de la entrega, cuando el cliente ya ha probado el producto.
- Responde también a las negativas: a quien está dudando le da más confianza ver cómo resuelves un problema que una lista de cinco estrellas.
- Comprueba que el texto de las opiniones aparece en el código de la página y no solo dentro de un widget externo que Google puede no leer.
- Nunca las inventes ni las compres.
Datos estructurados de producto
Los datos estructurados son un código (normalmente JSON-LD con el vocabulario de Schema.org) que le dice a Google de forma ordenada qué hay en la ficha. Para un producto, lo básico es el tipo Product con nombre, imágenes, descripción, marca, referencia o código GTIN, y una oferta (Offer) con precio, moneda y disponibilidad. Si tienes opiniones reales, se añaden la valoración media y las reseñas.
Con estos datos Google puede mostrar en los resultados el precio, la disponibilidad o las estrellas. Puede, no está obligado: tenerlos bien hechos no garantiza que aparezcan. Lo que sí es imprescindible es que coincidan con lo que el cliente ve en la página; un precio distinto en el código y en la ficha es un error que conviene corregir cuanto antes.
WooCommerce, Shopify, PrestaShop y los plugins de SEO generan una base, a menudo incompleta. Revísala con la prueba de resultados enriquecidos de Google y con los informes de productos de Search Console.
Variantes: tallas, colores y medidas
Las variantes son una de las fuentes más comunes de contenido duplicado en tiendas online. La primera decisión es si cada variante necesita su propia URL:
- Una sola URL con selector cuando las variantes solo cambian en talla o en detalles que nadie busca por separado. Es lo más sencillo y concentra todas las señales en una página.
- URL propia por variante cuando la gente busca esa variante en concreto (un color con nombre propio, una capacidad distinta). En ese caso cada URL necesita su título, sus fotos y su texto, no una copia de la principal.
Si tu tienda genera URLs con parámetros del tipo ?color=rojo que muestran el mismo contenido, usa la etiqueta canonical para indicar cuál es la principal. Para describir las variantes con datos estructurados, Schema.org tiene el tipo ProductGroup, que agrupa las variantes y dice en qué se diferencian.
Productos agotados: temporal o definitivo
Borrar una ficha en cuanto se agota es un error frecuente: se pierden los enlaces que tenía y la página que Google ya conocía.
- Agotado temporalmente: mantén la página, marca la disponibilidad como agotada (también en los datos estructurados), ofrece un aviso de reposición y enlaza alternativas parecidas.
- Descatalogado para siempre: si hay un sustituto claro o una categoría muy cercana, redirige con una 301. Si no hay nada equivalente, es preferible que la URL devuelva un 404 o un 410 antes que mandar al cliente a la página de inicio, que no es lo que buscaba.
- Productos de temporada que vuelven cada año: conserva la misma URL y actualiza el contenido, así no empiezas de cero cada vez.
Las fichas son solo una parte. Las categorías también tienen que hacer su trabajo, y todo tiene que encajar en una estrategia de conjunto, que cuento en la guía de estrategia SEO para ecommerce.
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Escrito por Manu Fraga
Soy consultor SEO y diseñador web en A Coruña. Trabajé más de 10 años en agencias de publicidad y marketing y hoy ayudo a negocios de toda España a que los encuentren en Google.