Por Manu Fraga, consultor SEO y diseñador web
Google no prohíbe crear una web con IA: lo que pide es exactitud, calidad y relevancia, y avisa de que generar muchas páginas sin aportar valor puede infringir su política de spam. Antes de publicarla, revisa cuatro cosas: que los datos sean ciertos, que el texto importante se lea sin depender de JavaScript, que títulos, descripciones y textos alternativos estén bien escritos, y que se sepa quién está detrás de la web y cómo se ha hecho.
Lo explico con lo que dice Google en su documentación, comprobada el 26 de octubre de 2026. Lo que es criterio mío como diseñador web, lo marco como tal.
Qué dice Google de las webs hechas con IA
Google tiene una página específica: «Directrices de la Búsqueda de Google sobre el uso de contenido generado por IA en tu sitio web», actualizada el 5 de octubre de 2026. Empieza reconociendo que la IA generativa «puede ser especialmente útil para investigar un tema y añadir estructura al contenido original».
Y a continuación marca el límite: usar estas herramientas «con el objetivo de generar muchas páginas sin añadir valor para los usuarios puede infringir la política de spam de Google sobre abuso de contenido a gran escala».
Mi lectura: el problema no es la herramienta, es el uso. Una web de diez páginas bien revisadas no tiene nada que ver con cien páginas de «servicio + ciudad» generadas en una tarde.
1. Comprueba cada dato antes de publicar
La misma página de Google lo explica así: los modelos generativos «no recuperan datos, sino que predicen una secuencia probable de palabras», y por eso sus resultados «pueden contener imprecisiones (también conocidas como «alucinaciones»)». Su recomendación es «verificar manualmente los datos y revisar todo el contenido generado por IA» antes de publicarlo.
En una web de empresa, lo que yo revisaría primero, porque es lo que el cliente va a usar para decidir:
- Servicios: que estén todos los que haces y ninguno que no hagas.
- Zona de trabajo, horarios, teléfono y dirección.
- Años de experiencia, certificaciones, cifras de proyectos: si no son exactos, fuera.
- Opiniones de clientes: solo las reales y con su permiso. Una IA puede escribir una que suene perfecta y sea inventada.
Esto es criterio mío, pero tiene una razón práctica: lo que pongas en tu web es lo que después pueden repetir Google, ChatGPT o Perplexity cuando alguien pregunte por ti.
2. Que el texto importante esté en el HTML
Si la herramienta que usas monta la web con JavaScript, conviene saber cómo lo trata Google. Lo explica en su guía de aspectos básicos del SEO en JavaScript (actualizada el 6 de marzo de 2026) que procesa estas webs en tres fases (rastreo, renderizado e indexación) y que en algunas el HTML que se devuelve primero «no incluye el contenido real».
Su recomendación: sigue siendo buena opción renderizar el contenido previamente o en el servidor, porque la web funcionará más rápido y porque «no todos los robots pueden ejecutar JavaScript».
Esto importa también para la IA. Para salir en las respuestas de búsqueda de ChatGPT y de Perplexity, OpenAI explica que las webs que bloquean a OAI-SearchBot no salen en las respuestas de búsqueda de ChatGPT, y Perplexity recomienda permitir PerplexityBot en el robots.txt. Los dos leen tu web con sus propios robots, y de que ejecuten JavaScript no dicen nada en esas páginas, así que lo prudente, a mi juicio, es que el texto esté en el HTML. Si quieres ver cómo te trata ChatGPT con la web que ya tienes, el test «¿Te recomienda ChatGPT?» es gratuito.
Una comprobación casera que hago yo: abrir la página, ver su código fuente (no el inspector, el código que llega del servidor) y buscar una frase de tu texto. Si no aparece ahí, el contenido depende de JavaScript y conviene preguntar a quien te hizo la web cómo lo resuelve. Para ver lo que ve Google, la herramienta es la inspección de URLs de Search Console.
3. Títulos, descripciones y textos alternativos, también revisados
Además del texto visible, hay que revisar lo que no se ve. Google lo menciona expresamente: la revisión «también se aplica a metadatos, como los elementos <title>, los elementos de metadescripción, los datos estructurados y los textos alternativos de las imágenes, que pueden aparecer en los resultados de búsqueda».
Lo que miraría yo en cada página:
- Título: distinto en cada página y que diga qué hay en ella.
- Descripción: escrita para esa página, sin frases que se repitan en todas, y sin restos de instrucciones a la IA.
- Texto alternativo: que describa lo que se ve en la imagen.
- Datos estructurados: que coincidan con lo que pone la página. Google pide además validarlos y cumplir sus directrices.
4. Que se sepa quién está detrás y cómo se ha hecho
En su página sobre contenido útil, fiable y dirigido a personas (actualizada el 8 de octubre de 2026), Google propone hacerse tres preguntas: quién ha creado el contenido, cómo y por qué. Sobre el «cómo», menciona expresamente el contenido generado o asistido por IA y propone preguntas como si el uso de la automatización «es evidente para los visitantes» y si se explica por qué ha sido útil.
En una web de servicios, mi criterio es que lo que más pesa es el «quién»: que haya una página que diga quién eres, dónde trabajas y cómo contactarte, con fotos reales de tu equipo y de tu trabajo si las tienes. Las imágenes generadas sirven para decorar; para demostrar lo que haces, no.
Cuándo tiene sentido y cuándo pediría ayuda
Criterio mío, para cerrar. Una web con IA puede tener sentido para empezar: un negocio que necesita estar en internet la semana que viene, con pocas páginas y alguien que revise cada línea. Yo pediría ayuda cuando:
- la web es la principal fuente de clientes y no puedes permitirte que Google no la entienda;
- vas a sustituir una web que ya recibe visitas (ahí entra todo lo que conté sobre la migración SEO);
- no tienes forma de comprobar si el contenido sale en el código fuente o si Search Console da errores.
Lo que tiene que traer una web nueva para que Google la entienda, la haga quien la haga, lo resumí en diseño web SEO. Y si prefieres que la hagamos a medida, en mi página de diseñador web freelance explico cómo trabajo, y en el portfolio puedes ver webs hechas.
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Si prefieres que me encargue yo, aquí tienes mi servicio de posicionamiento en IA (GEO) para negocios de toda España.

Escrito por Manu Fraga
Soy consultor SEO y diseñador web en A Coruña. Trabajé más de 10 años en agencias de publicidad y marketing y hoy ayudo a negocios de toda España a que los encuentren en Google.