Por Manu Fraga, consultor SEO y diseñador web
Quien busca un abogado casi nunca lo hace por gusto. Tiene un problema: un despido, una herencia, un divorcio, una deuda o una carta que no entiende. Entra en tu web con prisa y con dudas, y en pocos segundos decide si sigue leyendo o vuelve a Google. Por eso la web de un despacho tiene que responder rápido a tres preguntas: quién eres, en qué puedes ayudarle y cómo puede contactar contigo.
En esta guía repaso qué debe tener la web de un despacho de abogados para cumplir ese papel: qué páginas no pueden faltar, qué señales de confianza ayudan, cómo escribir los textos y qué errores veo más a menudo. La escribo pensando en despachos de Galicia, donde mucha gente busca con el nombre de su ciudad (A Coruña, Vigo, Santiago, Lugo, Ourense, Pontevedra…), pero casi todo vale para cualquier despacho.
Lo primero: que se entienda en segundos qué haces y dónde
La primera pantalla de la web es la que más trabaja. En ella deberían verse tres cosas sin tener que bajar: tu especialidad, la zona en la que trabajas y una forma clara de contactar.
Compara estas dos cabeceras:
- «Despacho jurídico multidisciplinar con amplia experiencia».
- «Abogada de familia en A Coruña: divorcios, custodias y herencias. Cuéntanos tu caso».
La primera la podría usar cualquier despacho de España. La segunda le dice al lector, en una línea, si ha llegado al sitio correcto. Acompáñala de una foto real del equipo o del despacho; los mazos, las balanzas y las manos estrechándose están tan vistos que no transmiten nada.
Las páginas que no pueden faltar
Una página por cada área de práctica
Meter todos los servicios en una sola página da como resultado un texto largo, difícil de leer y casi imposible de posicionar. La gente no busca «servicios legales»: busca «abogado laboralista en Vigo» o «abogado de herencias en Santiago». Cada área importante necesita su propia página, que explique qué situaciones atiendes, cómo trabajas en ellas y qué puede hacer la persona como primer paso.
Quién está detrás
En el sector legal la gente quiere saber quién le va a atender. Una página de equipo con nombre, foto, número de colegiado, colegio, trayectoria y áreas de trabajo genera mucha más confianza que un «somos un equipo de profesionales». Si escribes en el blog, que cada artículo diga quién lo firma.
Cómo trabajas y qué pasa en la primera consulta
Mucha gente no contacta porque no sabe qué va a pasar después. Explicarlo quita miedo. Basta con algo así:
- Nos cuentas tu caso por teléfono, correo o formulario.
- Revisamos la información inicial.
- Te explicamos tus opciones.
- Si encaja, agendamos una consulta.
Si la primera consulta tiene coste o es gratuita, dilo claramente. Lo que no conviene es que el usuario lo tenga que adivinar.
Contacto sin obstáculos
Teléfono que se pueda pulsar desde el móvil, correo visible y un formulario corto: nombre, teléfono o correo y una breve descripción del caso. Un formulario que parece un interrogatorio hace que mucha gente abandone. Indica también si atiendes en persona, por videollamada o de las dos formas, y en qué zonas.
Señales de confianza que ayudan
Además del equipo, hay otras señales que pesan: reseñas de clientes en tu ficha de Google, la trayectoria del despacho, artículos útiles firmados por quien sabe del tema o la pertenencia a asociaciones de tu especialidad. Para recoger y mostrar reseñas puedes apoyarte en herramientas como Kiikup.
Un aviso importante: la publicidad de los despachos tiene sus propias normas deontológicas, y tu colegio puede tener criterios propios sobre testimonios, casos o comparaciones con otros despachos. Antes de publicar algo así, revisa esas normas o consúltalo en tu colegio. Como regla general, no prometas resultados y no publiques nada que permita identificar a un cliente.
Textos que hablan del problema del cliente
El cliente no siempre conoce el lenguaje jurídico. Una web llena de tecnicismos aleja. Empieza por el problema y después explica cómo puedes ayudar. Por ejemplo, en lugar de «contamos con amplia experiencia en derecho laboral», algo como «si has recibido una carta de despido, revisamos tu caso y te explicamos qué opciones tienes».
No hace falta simplificar en exceso ni sonar informal. Hace falta que se entienda. Párrafos cortos, ideas separadas y ejemplos de situaciones reales, sin datos de ningún cliente.
Pensada para el móvil y rápida
Muchas consultas legales empiezan en el móvil, justo cuando aparece el problema. La versión móvil no puede ser una copia encogida del ordenador: el teléfono tiene que verse sin hacer zoom, los botones tienen que ser cómodos y el menú, sencillo. Evita ventanas emergentes que tapan el contenido y animaciones que solo ralentizan la carga. Pasa tus páginas principales por PageSpeed Insights para ver qué las frena.
La parte legal de la propia web
Un despacho de abogados no puede tener una web descuidada en lo legal. Aviso legal, política de privacidad y política de cookies, cada uno adaptado a lo que de verdad hace tu web (formularios, analítica, herramientas de terceros). Si tienes dudas sobre cómo redactarlos, tú mejor que nadie sabes a quién preguntar.
La web y Google: pensar en el SEO desde el principio
Una web bonita que nadie encuentra no capta clientes. La estructura de una página por área, los textos claros y la velocidad ayudan también a que Google entienda qué haces y dónde. A eso hay que sumarle una ficha de Google completa y coherente con la web: mismo nombre, dirección, teléfono y categoría.
El blog es otra pieza útil si responde a dudas reales: qué hacer si te despiden, cómo repartir una herencia sin acuerdo, qué documentos llevar a una primera consulta. Desde cada artículo puedes enlazar a la página del área correspondiente. Lo explico con más detalle en la guía de SEO para abogados.
Errores habituales en las webs de despachos
- Hablar de leyes y no del problema del cliente.
- Un diseño antiguo o lento, que transmite descuido aunque el despacho trabaje muy bien.
- No pedir nada. Páginas que explican mucho, pero no dicen cuál es el siguiente paso.
- Ocultar la especialización. Si todo parece igual de importante, nada destaca.
- No mostrar quién hay detrás. Sin nombres ni fotos, la web parece impersonal.
- Formularios demasiado largos.
Checklist rápido para revisar tu web
- ¿Se entiende en la primera pantalla qué haces, dónde y cómo contactar?
- ¿Cada área importante tiene su propia página?
- ¿Hay una página de equipo con datos de colegiación y fotos reales?
- ¿Explicas qué pasa en la primera consulta?
- ¿El contacto se encuentra en cada página y funciona bien en el móvil?
- ¿Has revisado las normas de publicidad de tu colegio antes de publicar reseñas o casos?
- ¿Tienes aviso legal, privacidad y cookies al día?
- ¿Mides cuántas llamadas y formularios llegan desde la web?
Preguntas frecuentes sobre la web de un despacho de abogados
¿Qué debe aparecer en la página de inicio?
La especialidad, la zona de trabajo, una forma clara de contactar y un resumen breve de cómo trabajas. Desde ahí, enlaces a cada área de práctica. La página de inicio debe orientar, no contarlo todo.
¿Qué plataforma conviene para la web de un despacho?
WordPress es una opción flexible para páginas de servicio, blog y formularios, pero la mejor plataforma depende del proyecto, del mantenimiento que puedas asumir y de quién vaya a actualizar la web.
¿Es recomendable tener blog?
Sí, si responde a dudas reales de tus clientes y enlaza a tus áreas de práctica. Un blog sin intención, con artículos genéricos, aporta poco.
¿Cuándo conviene rehacer la web?
Cuando no se ve bien en el móvil, tarda en cargar, no deja clara tu especialización o recibe visitas pero casi nadie contacta. A veces basta con mejorar estructura y textos; otras, compensa empezar de nuevo.
Si estás pensando en rehacer la web de tu despacho, en la página de diseño web para abogados y despachos jurídicos te cuento cómo trabajo. Y si quieres que revise tu web actual y te diga qué cambiaría primero, escríbeme a hola@manufraga.net con la dirección de tu web.
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Escrito por Manu Fraga
Soy consultor SEO y diseñador web en A Coruña. Trabajé más de 10 años en agencias de publicidad y marketing y hoy ayudo a negocios de toda España a que los encuentren en Google.